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Boletines de ovnilogía por Carlos Alberto Iurchuk
Septiembre 2007
Boletines de agosto y septiembre EL FUEGO DEL DRAGON BOLETIN MENSUAL DE
OVNILOGIA Nº 109 – Septiembre
de 2007 Editado por Carlos Alberto Iurchuk La Plata – Argentina "El Dragón Invisible" Se permite la
reproducción parcial o total, por cualquier medio, de los artículos
presentados en este boletín. Si así se hiciere, se agradecerá la notificación
al autor del artículo y al editor del boletín. Elegidos por los OVNIs José Manuel García Bautista Rafael Cabello Herrero Sevilla – España En casi todas las regiones de nuestra geografía nacional
hay lugares que destacan sobre cualquier otro por la atracción que despiertan
hacia los misterios, lugares que están dotados de características especiales
donde las casas encantadas, los videntes, las apariciones o aparecidos y los
OVNIs parecen encontrar un especial acomodo y mostrar una especial
predilección. Una de esas importantes zonas de misterio del sur de
España es sin dudas la comarca de la Campiña sevillana. Algunos denominan a
esta ubicación geográfica como el "Triángulo Magnético" bautizada
así por los históricos investigadores sevillanos Joaquín Mateos Nogales,
Ignacio Darnaude, Antonio Moya Cerpá y Antonio Filpo allá por la década de
los 60, por la alta casuística en observaciones de Objetos Voladores No Identificados
y fenomenología relacionada. Otros, sin embargo, piensan que más que un
triángulo – en cuyos vértices encontraríamos a las localidades de Gerena,
Aznalcóllar y El Castillo de las Guardas – sería una especie de amorfo
pentágono que comprendería también a las localidades de Salteras y
Santiponce. En cualquiera de los casos es manifiesta la alta fenomenología e
incidencia en avistamientos y encuentros OVNI en la zona enmarcada en la
menos conocida ufológicamente como lo es la Cornisa del Aljarafe sevillano. Desde hace años el entorno de Gerena asiste impenitente a
los muchos avistamientos y sucesos OVNI acaecidos en la zona y sus
alrededores, sólo habría que revisar la bibliografía para enmarcar en sus
proximidades casos tan importantes e impactantes como la persecución OVNI a
la que se vio sometido Adrián Sánchez hasta llegar a El Castillo de las
Guardas, el famoso encuentro con casi 80 humanoides que descendían de una
inmensa nave en plena huerta narrado por Juan "el Palmareña", el
caso de Fernández Carrasco, la presencia de los "chupacabras"
andaluces en la comarca, los singulares avistamientos minutos antes y en
fechas posteriores a la rotura y desastre ecológico provocado por la presa de
Boliden-Apirsa en la zona o el increíble número de avistamientos que la zona
registra desde hace ya varias décadas. Pero en los meses de diciembre y enero de 2002 – 2003, una
singular e impactante demostración ufológica en la zona ha tenido lugar. Una
serie en encuentros OVNIs de primer, segundo y tercer grado que ha provocado
la llamada de atención a los ufólogos locales. La frenética actividad
ufológica en la zona en su entorno comienza el día 20 de diciembre del 2002
(viernes), sobre las 2´00 h. de la mañana nuestros testigos, Eduardo M. V. y
José C. R. – taxistas – observan en la carretera de El Garrobo – Gerena y en
dirección sur un objeto volador no identificado triangular, perfectamente
divisables las tres luces rojizas en sus vértices y girando sobre un
hipotético eje central. "Las luces giraban en torno al eje, al principio
estaba estático y girando en tonos rojizos pero cuando se comenzó a mover
lentamente las luces comenzaron a mutar hacía tonos blancos brillantes y azul
– verdoso. Era impresionante, debía estar a unos 20 metros del suelo y su
vuelo era impresionante. Aquello no era desde luego un avión o algo similar,
la naturaleza de aquello desde luego era totalmente desconocida... era
impresionante", recordaba Eduardo M. V. La observación de este objeto
duró varios minutos, entre cuatro y cinco minutos, y fue perfectamente
visible por los atónitos testigos que no daban crédito a lo que estaban
viendo. En la zona denominada popularmente como Venta Vicenta en
el entorno de Gerena, el día 22 de diciembre de 2002 (domingo), Juan Manuel
D. R. y su novia, sobre las 2´30 h. de la mañana y en la carretera de
Burguillos – Villaverde pudieron ver lo siguiente: "Era tarde y
regresábamos a casa cuando sobre unos trigales cercanos pudimos ver una gran
luz roja, aquello se movía de forma extraña y parecía flotar sobre los
trigales a unos 4 metros de estos, la luz comenzó a moverse hacia nosotros y
aunque en un principio creímos que podía tratarse de un helicóptero cuando se
acercaba vimos que realmente se trataba de una esfera de luz rojiza que no
atendía a nada que conociéramos. Aquello se acercaba más y más y nos entró el
pánico y salimos de allí corriendo". Esta zona está cerca del entorno
conocido como "Mesa Redonda" en las proximidades de la Hermita de
las Aguas, lugar arqueológicamente muy rico y de gran relevancia ufológica
por la gran cantidad de avistamientos que registra la zona... nuevamente
observamos como los OVNIs muestran un especial interés en zonas cargadas de
historia e incluso por su relevancia natural. El 25 de diciembre de 2002 (miércoles) nuestros protagonistas,
Eduardo M. V. y José C. R. se dan cita en la carretera del Hotel Esparragal a
300 metros de Gerena. Volvían al lugar para comprobar si se volvía a repetir
su experiencia. La noche seguía su discurrir tranquilo hasta que a las 3´05
h. de la mañana y con su auto detenido en el margen derecho de un camino
cercano pero apartado de la carretera pueden ver como una extraña niebla se
hecha sobre ellos, los engulle y rodeo de forma espesa... "de repente
estábamos rodeados de esa rara niebla, Eduardo y yo estábamos inquietos,
ambos sentíamos como nuestros cuerpos eran sacudidos por unas extrañas
vibraciones y frente a nosotros pudimos ver entre la niebla algo que parecía
bajar del cielo y posarse sobre el terreno, destacaban los tonos rojizos y
amarillo brillantes... iban de arriba abajo hasta que tocó tierra y estuvo
allí por poco tiempo... estábamos muy nerviosos... de aquello pareció salir
formas humanas luminosas, brillantes, que se movieron a ambos lados de la luz
con su forma humana para volver rápidamente dentro... y aquello de repente se
desvaneció, al poco tiempo, tal vez 30 segundos o un minuto la niebla había
desaparecido y las extrañas sacudidas también... fue una experiencia
aterradora". José C. R. aún recuerda lívido de color tan impactante experiencia. Asustados por estas dos vivencias ufológicas en el entorno
de Gerena decidieron pedir ayuda al reputado y conocido ufólogo local Joaquín
Mateos Nogales quién rápidamente se prestó a asesorar y verificar las
experiencias de estos testigos. El 26 de diciembre de 2002 (jueves) nuestros testigos
acudieron al mismo punto del encuentro anterior acompañado por Joaquín Mateos
Nogales, su experiencia y su material. Sobre las 1´30 h. de la mañana los No
Identificados hicieron acto de presencia, así nos lo narraba el ufólogo de
Gerena: "Rafael y José Manuel, fue una experiencia increíble, fue muy
intensa. Eran la una y media de la mañana más o menos, estábamos allí los
chicos estos y yo, entonces vimos una luz de un anaranjado intenso al final
de la carretera ¿sabéis? y aquella luz comenzó a desplazarse hasta un cercano
campo con olivos, se desplazaba lentamente y se colocó a poca altura sobre la
copa de los olivos... entonces aquella forma esférica comenzó a vibrar y a
cambiar colores a tonos más rojizos y brillantes. Eduardo entonces le hizo
señales con las luces del coche, varios toque cortos y aquella luz respondió
con otras tantas pulsaciones de color en su forma, como comunicándose con
nosotros... aquello era impresionante. Las luces destellaban y los olivos se
iluminaban, aquella luz rojiza se movía lentamente y detrás de sí dejaba una
extraña y bonita cola o estela blanca, fue impresionante. Algo muy importante
está sucediendo en este enclave desde hace unas fechas, no sé pero parece
como si nos quisieran decir algo". El 29 de diciembre de 2002 (domingo) una nueva experiencia
ufológica volvería a repetírsele a nuestros protagonistas, esta vez en una
zona sobradamente conocida por los ufólogos de la zona y por los
investigadores Javier García Blanco (redactor de revista Año Cero), Iker
Jiménez y otros investigadores. Se trata de la zona de la Venta El Alto en
las proximidades de El Garrobo – Las Pajanosas. Al filo de las 12´45 h. de la
noche nuestros tres testigos pudieron ver unas misteriosas luces triangulares
en el cielo nocturno, la luz seguía una dirección Este – Oeste y eran de un
color, a decir de los testigos, rojo fuego girando sobre su propio eje.
"Fue un avistamiento impactante e incluso pudieron verlo otros
conductores". Y así fue ya que Francisco Manuel Guisado, comercial de 33
años, pudo ver lo mismo: "Eran cerca de las una de la madrugada cuando
volvía a Sevilla después de un largo viaje por toda Extremadura. Bajando por
Las Pajanosas me llamó la atención una extraña luz que se movía en el horizonte
de Este a Oeste, era rojiza y pude ver bien que estaba formada por tres luces
rojizas como si formaran un triángulo imaginario... creí que podría ser un
avión pero no podía tratarse de uno ya que estaría volando bajo y no era
normal... era extraño pero no era un avión, fue muy sorprendente". Los
testigos creyeron que tal vez podía tratarse de una antena sacudida por el
viento o cualquier otro artefacto de fabricación humana. En reconocimiento
del terreno estos dos investigadores locales, Rafael Cabello y José Manuel
García Bautista, comprobaron como en la zona no hay nada que se preste a esa
equivocación, sólo destaca el paso del tendido de una línea de alta tensión y
por condiciones climáticas se descartan las típicas hipótesis explicativas de
rayos en bola, efectos corona y demás explicaciones eléctrico-climatológicas. El 3 de enero de 2003 (viernes) regresaban a Sevilla
Eduardo M. V. y José C. R., eran las 3´10 h. de la mañana y charlaban de
camino a la capital hispalense de sus conversaciones con Mateos Nogales sobre
todos los temas de los últimos días. De repente y tras de sí vieron una luz
que se les acercaba a su auto, se mantenía a una distancia de unos 200 metros
y los perseguía en un extraño juego de acoso: "Era algo muy raro ya que aquel
otro vehículo se movía tras nosotros, nos perseguía, nos acosaba pero desde
esos 200 metros que mantenía. Creímos que podía tratarse de un coche perdido
que seguía a un taxi creyendo que sabrían mejor por donde ir... pero aquello
era más que eso que en nuestra desesperación tiramos por caminos
impracticables y perdidos y la luz en todo momento nos seguía. Cuando pareció
darnos cuartelillo aquella luz se acercó y vi como se disponía a
adelantarnos... nos quedamos muy sorprendidos cuando un 206 de color plateado
nos adelantó y sus ocupantes nos miraron... ¡uf!, eran dos tipos de aspecto
nórdico, pelo largo y muy claro, casi albinos y rasgos nórdicos muy
ambiguos... lo más extraño es que ambos ocupantes eran totalmente iguales,
idénticos... daba miedo... su coche no hacía ruido y nos pasó como si nada,
en un zumbido extraño y sin más desapareció delante nuestro. Cuando creímos
que lo habíamos perdido surgió nuevamente tras nosotros, nos persiguió hasta
la entrada al excalestric de la entrada de Sevilla, allí hice una maniobra
suicida ya que pegué un volantazo y me desvié por la salida... vimos que
ellos se tuvieron que seguir adelante y pensamos que lo habíamos perdido ya
que el cambio de sentido más próximo para poder seguirnos estaba a unos 3
minutos y eso más la vuelta al mismo punto nos daría e tiempo y los
kilómetros suficientes como para perderlos definitivamente... la sorpresa fue
cuando entrábamos en la carretera que habíamos tomado segundos después de
perderlo... allí estaba ese misterioso coche y sus ocupantes esperándonos...
fue una angustia tremenda", y nos confesaba Eduardo M. V.: "El caso
es que horas antes habíamos estado con Joaquín Mateos Nogales en Gerena y nos
había dicho: ¿Ustedes que haríais si un OVNI se os manifestara? ¿Saldríais corriendo?
¿Os detendríais? Igual pronto lo sabréis..., era como si él lo supiera, eso
nos ha calado". Y es que el ufólogo de Gerena, Joaquín Mateos Nogales,
ha tenido experiencias personales que le hacen pensar que pronto podría haber
un próximo Contacto entre los tripulantes de los OVNI y la raza humana,
aunque esto es sólo una opinión del histórico ufólogo en virtud de sus
experiencias, experiencias que ni a sus más próximos a narrado y de las que
sólo se sabe una mínima parte. Los días 4 y 6 de enero de 2003 (sábado y lunes) se vieron
en la zona de Salteras – Gerena unos extraño objetos voladores no
identificados ovalados y de color rojo destacando el tono azulado brillante
de su hipotética "panza" que estaba inmóvil en el cielo
aparentemente aunque se movía lentamente de Sur a Norte. En las proximidades
de Gerena se pudo ver otro extraño objeto ovalado de color plateado – plomizo
brillante que daba pequeño saltitos en el cielo y que se perdió tras una
increíble carrera que dejaba tras de si una estela luminosa brillante. La
hora de ambos avistamientos entre las 1´35 y 2´20 h. de la mañana. Asunción
Rey y Carmen Bueno, testigos del primer avistamiento descrito, estaban
tremendamente impactadas por ambos avistamientos que les sorprendió en plena
y fría noche invernal. Joaquín Mateos Nogales junto con Eduardo M. V. y José C.
R. prepararon la salida OVNI del 7 de enero de 2003 (martes) con especial
mimo. Se dirigieron a una zona cercana a Gerena, la noche estaba fría y las
condiciones de visibilidad eran excelentes. A las 2´45 h. de la mañana
pudieron ver una luz esférica rojiza sobre una ladera pero así lo relataban
ellos mismos: "Eran las tres menos cuarto de la mañana y vimos aparecer
sobre una ladera cercana una luz roja muy brillante, allí estaba aquella luz
a unos 20 metros del suelo, entonces comenzó a bajar y a descender la ladera.
Entonces Joaquín cogió un foco, una luz que llevaba y comenzó a hacer señales
pulsantes como en morse, señales dos cortas y una larga, dos cortas y una
larga y de repente aquello comenzó a hacer señales luminosas, eran dos largas
y una corta, dos largas y una corta, la luz salía de la panza de la esfera o
de la zona baja de la esfera y sólo iluminaba el suelo, era de color celeste
brillante pese a que aquella esfera era claramente de tono rojizo tirando al
anaranjado... Joaquín nos comentó que si hubiéramos seguido con las señales
seguro que hubiera habido un aterrizaje y un contacto de relevancia mundial
pero nos entró miedo y cortamos las señales y la luz se desvaneció". Se
da la curiosa circunstancia de que en fechas también cercanas en la zona el
ufólogo de Gerena y sus dos acompañantes pudieron ver un gran Objeto Volador
No Identificado, al ser observado detenidamente con precisos prismáticos
pudieron ver un "objeto de forma indeterminada iluminándose en tonos
plateados y blancos azulados con su parte inferior en naranja intermitente,
estaba inmóvil pera al ponerse en movimiento se volvió roja y tomó dirección
norte". En el objeto pudieron ver perfectamente una serie de ventanillas
en forma de ojo de buey... No sólo se pudieron ver humanoides en la zona de los
avistamientos, también dentro del pueblo de Gerena se vieron hace fechas
extraño seres o humanoides luminosos en la plaza del pueblo y las cercanías
del hogar de Mateos Nogales, sembrando en el investigador aún más la duda de
un posible y futuro a corto plazo Contacto con los seres de este planeta
llamado Tierra. A este respecto el ufólogo y estudioso sevillano Ignacio
Darnaude comentaba a su colega de Gerena que tal vez los acontecimientos
mundiales están haciendo que "Ellos" estén ya preparando el lugar
de contacto y tal vez uno de esos embajadores pueda ser Mateos Nogales, es
sólo una posibilidad planteada por el buque insignia de la ufología
sevillana. El último suceso OVNI en la zona es un avistamiento suceso
que sembró de perplejidad a los testigos del mismo. J. D. P. y A. F. G. se
encontraban en el pantano existentes en la zona y que forman parte de brazos
de otros pantanos y del propio Guadalquivir. En dicho pantano se encontraban
los testigos un 12 de enero de 2003 (domingo). "Había caído la noche y
ya estábamos para regresar a Sevilla. Eran las 20:05 h. y Ana vio una luz
roja que se aproximaba al pantano, la luz de estacionó sobre el centro del
pantano y la radio comenzó a hacer interferencias. Entonces se sintió un fuerte ruido a agua, como cuando
mueves el agua. Pensábamos que era un helicóptero de "Icona" o
"Anti-incendios" pero no se veía forma, sólo una luz rojiza,
entonces el agua comenzó como a hervir y de repente vimos como se elevó una
columna de agua hacía la luz rojiza que parecía absorberla en un remolino en
espiral... transcurrieron, tal vez, uno o dos minutos, aquella luz dejó de
absorber el agua y se desvaneció en un haz de luz... no sé que era aquello
pero ahora comienzo a creer en OVNIs y en esas cosas, fue una experiencia muy
fuerte". De todos los avistamientos y experiencias ufológicas han
sido detenida y cuidadosamente estudiadas y consultadas a diferentes
organismos oficiales tales como el Centro de Meteorología de Sevilla,
Observatorios Astronómicos, Control de Vuelo y Aeropuertos de Sevilla y
Jerez, INTA, e incluso a diferentes estamentos militares y Protección Civil,
Cruz Roja, Tráfico y Servicio de Bomberos o Icona. Todas las hipótesis
explicativas han resultado negativas encontrándonos ante una serie de
avistamientos que por su propia definición se tratan de Objetos Voladores No
Identificados, a todo ellos sumado la solvencia y opinión de los diferentes
testigos encuestados y entrevistados. Estamos ante unos nuevos acontecimientos ufológicos en
este "punto caliente" de la geografía nacional que por su
importancia y trascendencia llaman de nuevo la atención a la Investigación
nacional en materia OVNI. Muchos de los que tenemos la oportunidad de estudiar
el fenómeno OVNI y temas relacionados no hemos tenido la ocasión de tener
ninguna experiencia cercana o avistamiento, sólo aportamos nuestra opinión,
investigación y en algunos casos nuestro saber a todos estos temas en pro de
divulgar y dar a conocer todos estos acontecimientos así como a aportar
posibles explicaciones al fenómeno más enigmático del siglo XX y ya del
actual. Otros en cambio sin querer acercarse o no creer en el fenómeno OVNI o
sencillamente no sentirse atraído por el mismo son llamados a participar en
primera persona de él siendo los principales protagonistas del mismo, siendo
los testigos y los "damnificados" de dicho fenómeno sin cuya
aportación y testimonio tanta información perdería gran parte de su valor,
son ellos los protagonistas de estas historias ufológicas y de estos
encuentros con los No Identificados, son ellos los ELEGIDOS POR LOS OVNIS. Ufología y rayos
globulares Angel Rodríguez Alvarez Jerez de la Frontera – España El rayo en bola es uno de los fenómenos de naturaleza
eléctrica que las personas que se dedican a la investigación ufológica deben
tener presente como uno de los causantes de avistamientos "OVNI". No está aceptada su existencia de manera unánime entre los
científicos, sino que existe un buen número de ellos que son escépticos en
cuanto a su realidad. Generalmente se dan durante los momentos previos a las
tormentas, o en el transcurso de ellas, aunque podrían persistir después de
ellas si se mantienen las condiciones eléctricas ambientales para su
manifestación. Es por tanto, un fenómeno de naturaleza eléctrica,
posiblemente de similares características que el rayo ordinario, salvo por su
manifestación, que se suele producir de forma horizontal, es decir, avanzando
paralelamente a la superficie terrestre, de manera persistente, en forma
luminosa y con un gran poder calorífico, hasta el punto de que se le atribuye
la capacidad de vitrificar el terreno, al igual que ocurre con una explosión
nuclear. Se sabe muy poco, poquísimo sobre este tipo de rayo, y su
frecuencia de manifestación es muy limitada (se calcula de 1 por cada 10.000
casos de rayos ordinarios). Esto reduce considerablemente la posibilidad de ser
avistado por eventuales testigos, y mucho más aún el hecho de que pueda ser
fotografiado. Hasta el momento, las fotografías que se presentaron como
de rayos globulares fueron identificadas por los investigadores como simples
fenómenos de "Fuegos de San Telmo" y otros. Existen masas globulares que se pueden advertir después de
la descarga de un rayo ordinario, llamadas "Rayo Collar", o
"Rayo Bead", pero estas masas globulares son, en realidad, restos
del rayo ordinario, restos persistentes de esa descarga, pero no un rayo
globular en sí, aislado y de naturaleza propia. Así pues, tenemos algo que parece ser de la misma
naturaleza que un rayo ordinario, generalmente de forma esférica, aunque
puede adoptar otras formas, de relativamente pequeño tamaño, aunque podrían
existir grandes esferas que formasen parte de los anales de la Ufología,
registrados como objetos volantes no identificados. Podemos calcular, como media, unos 14 a 20 cm. de
diámetro. Su desaparición se puede llevar a cabo de una manera suave, o
mediante una violenta explosión que puede producir daños a personas o bienes
materiales. Mientras un rayo ordinario tiene una duración de fracciones de
segundo, uno globular puede durar minutos. En Ufología se acepta que, para
que un avistamiento de "algo" sea digno de estudio, debe durar al
menos 25 segundos. Por debajo de ese tiempo de manifestación no merece la
pena prestarle atención (siempre ufológicamente hablando, se entiende). Una de las particularidades de estas bolas luminosas es
que tienden a acercarse a las líneas eléctricas de alta tensión,
desplazándose a lo largo de ellas, lo que ha dado lugar a la falsa creencia
de "naves aprovisionándose de energía". Un rayo en bola puede ser visto cayendo desde una nube
hasta el suelo, rebotando en él, como si fuera una pelota, para lanzarse a
una carrera frenética de destrucción de cuanto se halle a su paso. Los colores varían desde el blanco, amarillo, naranja o
rojo, hasta el verde, o azul. Pueden efectuar giros bruscos en su derrota, avanzar o quedarse
estático, desplazarse lentamente o acelerar hasta adquirir una velocidad
elevada. Dada su trayectoria a menudo errática, es muy peligroso
para quienes se encuentren en su derrota. Se aprecian contradicciones en las declaraciones de los
testigos cuando informan de avistamientos de rayos globulares, cuando estos
testigos son "alcanzados" por este fenómeno. Unas personas dicen que han notado que la bola luminosa
estaba fría cuando les ha tocado, mientras que otros han sido quemados o
muertos instantáneamente, lo que me hace sospechar que no se trata siempre
del mismo fenómeno, sino de plasmoides ionizados, fuegos de San Telmo y Rayos
Globulares, inversiones térmicas, etc., cada uno con sus características
propias y diferenciadas, confundidos en uno solo. Una luz fría no puede ser el mismo fenómeno que otra bola
similar, pero que llega a vitrificar el terreno y destruye todo cuanto
encuentra en su avance, capaz de destruir instalaciones eléctricas y matar a
personas y/o animales. Los escépticos del fenómeno OVNI creen haber hallado un
filón en las descripciones de esta fenomenología supuestamente meteorológica,
que explicaría y desarmaría los relatos platillistas. Pero si fueran
realmente racionales, que no lo son aunque se presenten como tales, aceptarían
que dentro de la fenomenología OVNI caben variadas hipótesis, y unas no
invalidan necesariamente a las otras. Los fenómenos meteorológicos poco o
nada conocidos también son materia ufológica, no sólo los hombrecitos verdes,
que son su obsesión. Algunos investigadores achacan al rayo globular, y a las
condiciones eléctrico-ambientales en que éstos se producen, la inducción
sobre el cerebro de los eventuales testigos a través de su acción sobre los
lóbulos temporales de alucinaciones debido a la acción de fuertes campos
electromagnéticos, alucinaciones que les hacen "ver" supuestas
naves extraterrestres y a sus ocupantes, pero que son sólo eso,
alucinaciones. Queda pues mucho que aclarar e investigar dentro de lo que
hemos dado en llamar Ufología, con una fenomenología que se nos antoja mucho
más compleja (y posiblemente más apasionante), de lo que aparentaba ser en un
principio. Faraday consideraba que el rayo globular no podía ser un
fenómeno de naturaleza eléctrica, porque nada de esa naturaleza podría
mantenerse en equilibrio durante largo tiempo, y sin embargo estas bolas (lo
que sean), se mantienen así. Interacciones de plasma con campos electromagnéticos
parece lo más aceptado, entre los que no niegan la existencia de estas bolas. En el año de 1980, el Grupo GEIFO se encontró con un caso
que podría, por sus características, ser encuadrado dentro de lo que estamos
analizando, es decir la "persecución" de un testigo, Carmelo Villar
Sousa, por entonces un joven de 18 años, que se vio inmerso en una aventura
ufológica cuando regresaba a su casa en una moto hacia Ayamonte (Huelva),
después de salir de una discoteca, en horas de madrugada. El propio Carmelo me contó que una luz roja, parecida a
una media luna con la base plana orientada hacia tierra, se colocó sobre su
moto, produciéndole la extraña sensación de desplazarse dentro de
"paredes de luz sólida", que le producía sensaciones de calor
intenso, mientras el pánico se apoderaba de él. La moto falló repetidas veces, hasta pararse
definitivamente y cuando la llevó a reparar, el mecánico notó que el sistema
eléctrico estaba carbonizado. El "objeto", que cambiaba de forma esférica a la
de media luna, alternativamente, parecía perseguir al testigo, pues cuando
Carmelo se tiró por una pendiente, y se agazapó, el objeto se quedó
esperando, estático, sobre la localidad de Ayamonte. Después se lanzó
nuevamente sobre Carmelo, que tuvo que arrojarse al suelo, pasando el OVNI
sobre el testigo en vuelo rasante, a tan sólo un metro de altura. Existe entre los indios mapuches una leyenda que podría
simbolizar la aparición de estos rayos globulares. Le llaman Achimallén. Se trata de un ser de pequeño tamaño, que se dice que es
un niño, que adopta la forma de bola de fuego, la cual aparece de improviso y
desaparece en cuestión de segundos. Esta esfera posee una gran luminosidad, y
sus características y maniobras nos recuerdan a estos rayos. En ocasiones aparece más de una, y se dice que llegan a
"pelearse" entre ellas, consistiendo esta pelea en la colisión de las
esferas, al tiempo que sueltan una enorme cantidad de chispas. Se dice que el Achimallén es muy obediente a quien es su
amo, realizando acciones buenas o malas según los deseos de éste. Estar cerca de un Achimallén puede producir aturdimiento,
ceguera o alguna enfermedad de la vista. El alimento del Achimallén es leche, miel o sangre. A pesar de su extraordinaria luminosidad, no se aprecian
durante el día, sino sólo cuando cae la noche. Para ahuyentarlos hay que
hacer mucho ruido con objetos metálicos. Está claro que éste es un caso más de personificación de
un fenómeno natural, a quien se le atribuye la naturaleza de ser vivo, ya sea
un dios, un duende, bruja, o lo que sea. Entre los numerosos casos registrados por los ufólogos de
esferas que parecen perseguir o jugar con los testigos, existe uno
investigado por José Manuel García Bautista y Rafael Cabello Herrero, que
podría ser un ejemplo típico de lo que estamos comentando. Ocurrió el 4 de noviembre de 1968, sobre el espacio aéreo
español, y observado por la tripulación de un avión comercial de la compañía
española Iberia, el Caravelle IB-249, que procedente de Londres se dirigía a
Alicante, comandado por el Comandante Sr. D. Juan Ignacio Lorenzo Torres. Un objeto globular luminoso, cuya coloración se alternaba
entre el cobrizo y el azul, del tamaño de un "balón de fútbol", se
dirigía velozmente, a rumbo de colisión, hacia el avión de Iberia. A unos 10 metros, la bola, que estaba acompañada de otras
dos de menor tamaño, redujo bruscamente su velocidad, hasta emparejarse con
el Caravell en rumbo y velocidad. El comandante declara que le pareció que el objeto tenía
algo como "venas o conductos", (¿tal vez pequeños relámpagos
producidos por su carga eléctrica?), sobre su superficie. La luminosidad era muy fuerte, iluminando enteramente el
interior de la cabina del avión. Las esferas desaparecieron de improviso, y cuando el
comandante informó a la Torre de Control de Vuelos de Barcelona, ésta no
había detectado nada, pero sí lo habían detectado los radares militares del
EVA, que registraron tres objetos que se separaron finalmente, tomando rumbos
diferentes. Evidentemente, no tenemos elementos suficientes para
determinar que estos casos de observación OVNI sean avistamientos de rayos
globulares, pero es la explicación más racional que se nos ocurre. Como podría ser el caso de las "centellas"
observadas por miembros de las Fuerzas Aéreas mexicanas recientemente y cuyas
imágenes dieron la vuelta al mundo. Pero ya hemos dicho que el rayo globular suele aparecer
solo, y en este caso mexicano se trata de 16 esferas o centellas. Sin embargo
no olvidemos que existe muy poca información sobre este fenómeno. Como hemos podido ver, una mala costumbre que tiene el
rayo globular es la de sentirse atraído por los campos eléctricos de
automóviles, motos, edificios e incluso individuos. Esto hace que sucedan esos aparentes casos de persecución
de testigos, protagonizados por estas bolas que, ante semejante
comportamiento, nos dan la impresión de ser algo inteligente, controlado por
alguien. Se ha llegado a hablar de supuestas "sondas extraterrestres". Pero no es así. Simplemente se sienten atraídas por campos
eléctricos por su propia naturaleza, aunque Faraday no considere que los
rayos globulares sean un fenómeno eléctrico. Así pues, nuestra esfera se acerca y se aleja de los
aviones, automóviles, centrales eléctricas, líneas de conducción eléctrica,
etc., interfiriendo en esos equipos, o averiándolos, con las consecuencias
que todos/as cuantos nos dedicamos a la Ufología conocemos. Y quien vive esa
experiencia, quien tenga la mala fortuna de ser "objeto de
persecución" lo pasa fatal, creyendo que alguien, algún tipo de
inteligencia, lo está agrediendo. Suerte tendrá si sale bien parado/a
físicamente de esa aventura. Se cuentan muchos casos en que los rayos globulares entran
en las viviendas, por ejemplo por una ventana, recorren todas las estancias
dedicándose a carbonizar cuanto equipo eléctrico encuentre a su paso (cuadros
de luces, líneas eléctricas, tostadores, frigoríficos, calefacción,
televisores, etc.), y salga después por la puerta, ante los atónitos ojos de
los habitantes de la vivienda. Independientemente de los rayos globulares, hay que tener
cuidado con los rayos normales cuando estalle una tormenta, pues uno de los
lugares preferidos de los rayos son las jambas y dinteles de las puertas y
ventanas. ¿Puede que sean los rayos globulares que entran en las
viviendas los causantes de los casos conocidos como combustión espontanea, en
la que una persona se carboniza totalmente, sin explicación aparente, y sin
que el entorno se incendie? Podría ser. Sin embargo empleo demasiadas veces
el término "podría ser", lo que demuestra lo poco que se conoce
sobre estos hechos. Hay opiniones contrarias, que afirman que la energía de
estos rayos es tan débil, que la persona que entrase en contacto con él sólo
se "electrificaría totalmente", durante un tiempo determinado, pero
sin carbonizarse ni morir. Una de las condiciones que hemos expuesto para la
aparición de estos rayos globulares es un determinado ambiente eléctrico,
previo, durante y posterior a una tormenta, pero muchos de los avistamientos
realizados sobre posibles rayos globulares se dan en condiciones
aparentemente normales atmosféricamente hablando, es decir, con tiempo nada
tormentoso, aunque no es necesaria la lluvia ni las nubes para que existan
condiciones ambientales cargadas eléctricamente. Puede haber actividad
eléctrica en una tormenta de arena, por ejemplo, o por la fricción de placas
tectónicas, con un efecto piezoeléctrico. Duncan Lunan, para desmontar las historias sobre platillos
volantes, nos habla de la posible existencia de plasmas o plasmoides, que se
forman en la atmósfera, y que adoptan diversas formas, coincidentes con las
formas descritas en Ufología (ovoides, discoidales, esféricas, etc.). También
se hace referencia a los experimentos meteorológicos realizados con la
formación de nubes de bario y sodio, pero habría que recordar a quienes
buscan estas explicaciones racionales frente al fenómeno OVNI, que tales
experimentos se suelen hacer en zonas algo alejadas de zonas habitadas, como
el Artico y la Antártida, dentro de campañas establecidas para mediciones del
comportamiento climático en la alta atmósfera, por lo que esos razonamientos
no son válidos del todo, o por lo menos no son determinantes para
desacreditar la fenomenología OVNI, pues son experimentos poco frecuentes y
alejados de núcleos de observación, generalmente. Desde luego no sirven en absoluto para esclarecer la
naturaleza del rayo globular, pues no hablamos, al referirnos a él, de la
alta atmósfera, sino a escasos metros del suelo. Con respecto a los plasmas atmosféricos a los que hace
referencia Duncan, se orientarían siguiendo las líneas de fuerza terrestres,
y se sentirían atraídas o rechazadas por aquellos equipos eléctricos
existentes en aviones, automóviles, equipos eléctricos en general, dando la
apariencia de "persecución", lo que coincide con las descripciones
de la manifestación de los rayos globulares, aunque no creo que se trate del
mismo fenómeno, pero sí que tengan algo en común: Los rayos globulares pueden
ser una mezcla de plasma y algo más, posiblemente una fuerte carga
electromagnética, y pueden "montarse" o "armarse" como
consecuencia de la caída de un rayo ordinario, que actúe de desencadenante
del fenómeno. Pero tengo mis dudas, pues a veces se forma la bola sin la
presencia de ningún rayo ordinario. No creo que uno sea el padre y el otro
sea el hijo. Para algunos/as puede haber sido algo extraño el hecho de
que yo haya planteado la posibilidad de que el rayo globular pudiera ser el
responsable de ese fenómeno que conocemos como "combustión
espontánea", y así me lo han hecho saber, pero debo aclarar que no he
realizado una afirmación categórica, sino que he planteado solamente la
posibilidad de que podría ser así. Tanto un fenómeno como el otro son muy poco conocidos, y
por tanto todo son suposiciones sobre su naturaleza y comportamiento. En el caso de las combustiones espontáneas, todo lo que se
sabe es que una persona aparece calcinada, reducida a cenizas, quedando un
mínimo resto de su persona (un pie, una mano, etc.), evidencia de que se ha
producido una enorme emisión de calor, localizada sólo en el espacio que
ocupaba esa persona, como si el fuego se originase en su interior, y no
afectando la combustión de ese cuerpo humano a los enseres que lo rodeaban,
como mesas, sillas, cortinas, etc. Es un fenómeno que se da en contadísimas ocasiones, y para
el que de momento no se encuentra explicación. Se puede objetar que el rayo globular no tiene la
suficiente energía para calcinar un cuerpo humano, pero se han dado casos de
aparición de estos rayos, que han provocado muerte y destrucción a lo largo
de todo su recorrido, matando a animales y destruyendo enseres, e incluso
vitrificando el terreno. Por tanto, la cosa no está tan clara en cuanto a su
poder calorífico. Personalmente creo que los rayos globulares son los
causantes de las combustiones espontáneas humanas, pero no tengo pruebas de
ello, por lo que no puedo afirmarlo de forma categórica. De todas las causas posibles que pudieran causar esa
combustión, pienso que la más racional es la del rayo globular, que como
hemos visto penetra en algunas viviendas, y podría impactar en una persona
hasta consumirla totalmente. Además, en el caso de los rayos, sus efectos
pueden producirse en cuestión de una fracción de segundo, no dando tiempo a
que ese efecto se extienda más allá de un punto localizado, por lo que no
tiene por qué haber incendio generalizado. Sería como un fuego que se
concentra y no se expande. En el caso de las combustiones espontáneas, se ha
detectado que la temperatura que ha consumido el cuerpo es de 2.500 grados
centígrados, mientras que la temperatura de un incendio normal es de 250
grados centígrados. Podemos concluir el análisis de este fenómeno
meteorológico, sea de naturaleza eléctrica o no, como el causante del
engrosamiento de numerosos informes de avistamientos OVNI y que, por tanto,
las personas que nos dedicamos a la Ufología debemos tenerlo presente y
llegar a conocerlo cada vez más, con objeto de poder determinar su presencia
en estos testimonios ufológicos, y saber realmente qué es lo que han visto
los testigos que nos narran sus avistamientos. En lo que se refiere a la Parapsicología a podría decirse,
tal vez, lo mismo. Archivo HTML [ Analizar
y bajar a la computadora ] EL FUEGO DEL DRAGON BOLETIN MENSUAL DE
OVNILOGIA Nº 108 – Agosto de
2007 Editado por Carlos Alberto Iurchuk La Plata – Argentina "El Dragón Invisible" Se permite la
reproducción parcial o total, por cualquier medio, de los artículos
presentados en este boletín. Si así se hiciere, se agradecerá la notificación
al autor del artículo y al editor del boletín. Ni escéptico, ni
creyente: investigador Milton W. Hourcade Fairfax – Estados Unidos La vida requiere que a veces se tenga que acudir a los
medios de comunicación, para efectuar públicamente precisiones y aclaraciones
que llegan a ser necesarias, cuando, en virtud de declaraciones formuladas, o
de ser autor de un libro, se dan o pueden darse tergiversaciones o
interpretaciones equivocadas sobre una postura personal. En mi caso particular, ello parece ser así, como
consecuencia de haber escrito el libro "OVNIs: La Agenda Secreta",
publicado en Montevideo el pasado 16 de marzo, por Editorial Cruz del Sur. El libro ha significado un esfuerzo de casi tres años de
preparación y elaboración, respaldados por una intensa labor de búsqueda de
información y estudio, más mis 49 años de investigador y estudioso de los
Fenómenos Aéreos Anómalos, comúnmente conocidos como "Ovnis". La larga y proficua trayectoria del Centro de
Investigación de Objetos Voladores Inidentificados en el Uruguay, la entidad
nacional pionera en su específico campo de acción, avala una tesitura
intelectualmente honesta, objetiva, que jamás ha buscado lucrar con el tema,
explotando la credulidad de algunas personas, ni le ha hecho el juego a
nadie, respondiendo a ningún esquema de ocultamiento de los hechos. En el C.I.O.V.I. se ha buscado conocer todas las hipótesis
elaboradas para procurar explicar estos Fenómenos, sin adherirse en
particular a ninguna. Pero con el correr de los años, el conocimiento no se
estanca sino que se desarrolla y evoluciona. Hay hipótesis que necesariamente
hubo que ir descartando por ser insuficientes o no adecuarse para explicar
este tipo de Fenómenos. Otras siguen vigentes, y se han incorporado nuevas, que
merecen su consideración. Así las cosas, deseo hacer públicamente las siguientes
precisiones: 1.- Un escéptico, se caracteriza por negar la mera
existencia de Fenómenos Aéreos Anómalos. Afirma que los tales no existen,
fuerza explicaciones convencionales, y básicamente, se niega a considerar que
el tema merezca ser investigado y estudiado científicamente. 2,. Un creyente, es alguien que acepta de buena fe y en su
totalidad, todo tipo de testimonio, sin entrar a discurrir la lógica interna
del mismo, las posibles condicionantes físicas, psicológicas, culturales que
pueden haberlo provocado, ni la personalidad de quien dice haber visto algo
extraño en el cielo. También es en el fondo, una negativa a una investigación
seria y a un estudio concienzudo de cada caso. 3,. Un investigador parte de la base de testimonios,
testigos y múltiples elementos que rodean a una observación, y analiza
meticulosamente cada uno de ellos, aplicando un pensamiento lógico y el
método científico, para arribar a un resultado válido, verificable y
transmisible. Un investigador busca evidencias que permitan sustentar un
relato dado. No cree a priori, ni niega a priori. En mi libro, el capítulo final se titula "Una
penúltima palabra", simplemente porque en algo que aún se investiga y
estudia, nadie puede tener una palabra final. Al menos yo no la tengo. Y
porque ese es el espíritu esencial que anima a la ciencia, siempre buscando
respuestas, siempre ajustando sus modelos explicativos, siempre dispuesta a
cambiarlos si dejan de ser útiles. También en mi libro, he sintetizado y reproducido los
principales conceptos y hallazgos de un importantísimo estudio oficial
secreto, que las autoridades británicas decidieran hacer público en mayo de
2006. Su importancia es del más alto nivel. Y en ese estudio, queda abierta
la posibilidad de que existan Fenómenos Aéreos Anómalos para los cuales es
imposible – desde el presente – tener ninguna explicación racional y
aceptable. Y así consta. A mayor abundamiento, di una conferencia pública en el
Planetario Municipal de Montevideo, en abril, que titulé "Y... ¿si los
OVNIs existen?" en la que hacía una autocrítica a la forma en que hemos
trabajado el tema por décadas, y planteaba un nuevo enfoque, dinámico,
pro-activo, de salir al encuentro de estos Fenómenos, abrigando la
posibilidad de que en el escaso margen de un 1,5% extraño (ocupado
principalmente por fenómenos naturales no reconocidos por la ciencia hasta
mediados de la década pasada, por características del plasma iónico antes no
estudiadas en detalle, y por sofisticados aparatos aéreos experimentales u
operacionales) pudiese haber algo de origen exógeno, lógicamente sin
aventurar ninguna idea acerca de su específico origen. Considero pues, que en forma más que suficiente, estos
tres aspectos que he mencionado, el capítulo final de mi libro, el Anexo con
los conceptos del documento británico, y el contenido de mi conferencia,
explicitan claramente que en manera alguna niego la posibilidad de Fenómenos
que sigo estudiando e investigando, en la medida que se den denuncias de
observaciones. De otra forma, sería un contrasentido. Pero por la misma razón, no puedo afirmar que los OVNIs
son "naves extraterrestres"; pienso que el concepto de
"naves" es obsoleto; y estoy convencido que sólo dándole caza a
estos Fenómenos, con variado instrumental para un registro adecuado de sus
características, se podrán obtener ciertas respuestas que tal vez, culminen
siendo más acordes con los más actuales conceptos manejados en Física. En pos de lo desconocido Scott Corrales Bradford – Estados Unidos Desde hace décadas han venido consumiéndose toneladas
métricas de papel dedicadas al tema de la manera en que los seres humanos
podrían llegar a las estrellas: no hace falta decir que el género completo de
la ciencia-ficción se ha abocado por el tema, y en sus ratos libres, los
mismos científicos se han dedicado a pensar sobre si será posible que
astronautas del planeta Tierra puedan alcanzar la más cercana de dichas estrellas. El interés por el tema fue revivido hace varios años por
un artículo en la revista estadounidense TIME (29 de enero de 1996) en que se
trataba exhaustivamente el descubrimiento de dos planetas orbitando las
estrellas 47 Ursa Majoris y 70 Virginis respectivamente. En años posteriores,
llegarían a descubrirse 48 planetas más a distancias prodigiosas de nuestro
sistema solar – no todos ellos gigantes gaseosos como Júpiter o Saturno, sino
mundos sólidos capaces de albergar mares y posiblemente vida. Un abismo
insondable de 35 años luz nos separa de los mundos que orbitan las estrellas
mencionadas arriba, y el artículo de TIME recuerda a sus lectores que la
sonda artificial más rápida creada por los seres humanos tomaría cientos de
miles de años en llegar a su destino, y que encima de eso, sería necesario
aguardar treinta y cinco años más para recibir noticias sobre cualquier
hallazgo. La creencia en la posibilidad de vida inteligente y
poseedora de tecnología avanzada en mundos alienígenas es el fundamento de la
hipótesis extraterrestre (HET) de la ovnilogía, que es el punto de vista más
ampliamente difundido dentro del campo de estudio, a pesar de que muchos
investigadores opinan lo contrario. Dado que la tecnología de cualquier
civilización adelantada no podría distinguirse de la magia, según el famoso
postulado de Arthur C. Clarke, los seres que vuelan por nuestra atmósfera en
sus naves espaciales (y que supuestamente se dedican a secuestrar humanos
poco precavidos), poseerían sistemas de propulsión hiperlumínica cuya
existencia desafía todos los principios científicos y tecnológicos conocidos
por nuestra ciencia. Hasta que nuestra propia tecnología logre alcanzar el
nivel de la de los alienígenas que supuestamente nos visitan, permaneceremos
confinados en nuestro sistema solar. Pero, ¿será eso cierto? Polizones en
platívolos La novela Childhood's End ("El fin de la
infancia") es una obra maestra de Arthur C. Clarke escrita en 1953,
donde se narra el encuentro entre terrícolas y seres tutelarios conocidos
como Overlords (los "amos"). Hacia el final de la obra, uno de los
protagonistas humanos logra visitar el planeta de estos misteriosos seres
como polizón en un platillo volador, convirtiéndose en el primer y único ser
humano en llegar a las estrellas. La literatura del contactismo nos ha
regalado un buen número de "viajes a las estrellas" en los que
terrícolas son llevados repentinamente a planetas exóticos de la mano de
extraterrestres con largas y rubias cabelleras. Las experiencias de los
secuestrados por ovnis en los años '90 incluyen varias visitas al planeta
moribundo de los llamados "grises" donde describen mundos
devastados por enfermedades desconocidas o por accidentes tecnológicos; en
los años '50, el contactado mexicano Armando Zurbarán desayunó opíparamente a
bordo de un platillo antes de ser depositado nuevamente en la carretera que
conduce al puerto de Acapulco, y mientras que ningún ser humano puede
jactarse de haber hecho auto-stop para llegar a UMMO, el planeta ficticio
cuya existencia causó sensación en Francia y España durante los '60 y '70,
los seguidores de dicho tema llegaron a leer descripciones sobre el mundo
futurista de los ummitas que orbitaba la estrella Wolf 424 – descripciones
que parecían tomadas de la serie Cosmos 1999. Como regla general, los mundos extraterrestres descritos
por los contactados (que recuerdan vivamente la experiencia de cómo llegaron
ahí) tienen un punto en común con los mundos descritos por los secuestrados
(cuyos recuerdos no son tan exactos), y se trata de la tecnología que existe
en dichos lugares. Es cierto que los defensores de la HET sueñan con las
ventajas que dichos adelantos representarían para nuestro mundo, si los
extraterrestres se dignaran a compartirlos. Lo que parece no tomarse en
cuenta es que estos mundos de maravilla pueden no ser tan avanzados en lo
moral como nos gustaría creer – hechos que puede apreciarse en varios casos
de contacto OVNI (como Cisco Grove, Hopkinsville, el caso Trancas, etc.). El
aspecto romántico de la vida extraterrestre en mundos parecidos al nuestro
sigue siendo tan vivo como antes, a pesar del cinismo que impera en nuestros
días. El factor del
"no" Por sorprendente que pueda parecer, la mayoría de los
investigadores partidarios de la HET hacen causa común con los implacables
escépticos en un aspecto muy concreto: la creencia en que jamás será posible
rebasar la "barrera de la luz", haciendo mención casi constante del
efecto de la dilatación del tiempo, que se produce cuando una hipotética nave
espacial se acerca a velocidad de la luz. Este efecto significa que el tiempo
parecería correr más lentamente para los tripulantes de la nave que viaja al
99.9% de la velocidad de la luz; los intrépidos astronautas no envejecerían
en absoluto mientras que cientos de años transcurrirían en su punto de
salida. Cabe suponer que una u otra raza extraterrestre haya logrado extender
su vidas normales por siglos, o que hayan pasado a convertirse en organismos
mecánicos, llegando al grado de clonarse repetidamente a lo largo de la
duración del viaje. La ovnilogía sugiere que muchas razas pueden haber creado
"robots orgánicos" (¿los grises?) para realizar exploraciones
espaciales mientras que sus amos disfrutan los beneficios de haber
permanecido en su planeta de origen. Sin embargo, estas conjeturas han sido
descartadas como propias de la ciencia-ficción solamente. Pocas son las veces en que los negadores de los viajes
hiperlumínicos manifiestan que la Teoría Especial de la Relatividad de
Einstein, que limita la posibilidad de tales viajes a la "velocidad de
la luz" tan bien amada por los autores de ciencia ficción, no dice en
ningún momento que dichos viajes representen algo imposible. Los creyentes en
la HET, por su parte, se rompen la cabeza tratando de adivinar la sustancia
que potencia los motores de los OVNIS supuestamente sólidos que nos visitan a
diario. Pero casi nadie se detiene a pensar en que los humildes terrícolas
poseemos los medios para efectuar nuestras propias visitas de cortesía a las
estrellas: sondas lanzadas desde nuestro sistema solar – naves espaciales, si
se quiere – capaces de alcanzar las estrellas más cercanas a nuestro sol
entre 35 y 65 años de viaje. El proyecto
"Dédalo" Desplazándose al dieciséis por ciento de la velocidad de
la luz – una velocidad un tanto mezquina – sería posible lograr que una serie
de sondas alcanzaran los sistemas estelares más cercanos a la Tierra durante
la vida de un ser humano. Sería posible llegar a Alfa del Centauro, puerto de
escala de tantos ovninautas a lo largo de la historia de la ovnilogía, a
cuatro años luz de distancia, en cuestión de 35 años en vez de las decenas de
miles de años pronosticadas por los que creen que "jamás llegaremos a
las estrellas". La distancia de seis años luz que nos separa de la estrella
de Barnard, y su fascinante familia planetaria de por lo menos dos gigantes
gaseosos, podría franquearse en 47 años. Sirio, la "estrella
canina" que ha desempeñado un papel predominante en la ovnilogía como el
hogar de las especies no humanas que visitaron nuestro mundo en la
prehistoria (nótese la importancia de Sirio en las creencias de los dogones
del Sudán, así como en las tribus nativoamericanas), representa un viaje más
dilatado: sería necesario invertir entre 56 a 63 años para recorrer la
distancia de ocho años luz que nos separa. El lector se preguntará a estas alturas qué sonda espacial
sería capaz de acortar estas tremendas distancias (un año-luz es poco menos
que seis trillones de millas), especialmente cuando nuestros vehículos más
veloces – las sondas Pioneer y Voyager, que se valieron de la prodigiosa
gravedad de Júpiter para lanzarse fuera del sistema solar a cien mil millas
por hora – tomarían el resto de la eternidad para llegar a su destino. Podemos encontrar la respuesta en una propuesta de trabajo
presentada por la British Interplanetary Society en 1973: se trata del
Proyecto Dédalo. Si se llegara a construir, la sonda Dédalo sería el
vehículo espacial más grande creado hasta el momento, pesando más de 70.000
toneladas y midiendo el doble de la altura del edificio Empire State de Nueva
York. Las dimensiones del primer mensajero de la Tierra a las estrellas
serían tan prodigiosas que espantarían a los tripulantes de las "naves
nodriza" fusiformes que aparecen en las crónicas ovni. La compresión de
nódulos de deuterio y helio-3, detonadas por proyectores láser,
proporcionarían el impulso necesario como para lanzar la enorme sonda
artificial hacia su destino. A diferencia de las ráfagas de impulsión
relativamente breves que requieren nuestros trasbordadores espaciales para
ganar la órbita terrestre, la sonda Dédalo necesitaría un plazo de impulsión
de seis años – suficiente como para causar pesadillas a cualquier ingeniero.
Las dimensiones y requisitos de propulsión mortíferos de este "leviatán
del espacio" harían necesaria su construcción en órbita, tal vez la
órbita lunar. Por desalentador que pueda parecer, el equipo del proyecto
Dédalo llegó a la conclusión de que "los vuelos interestelares
parecerían ser en este momento una propuesta factible no sólo para la
humanidad, sino para cualquier otra civilización que tenga nuestras mismas
destrezas". Entre los posibles destinos para la sonda Dédalo figuran
Alfa del Centauro "a", una estrella idéntica a nuestro sol,
descrita en el informe Dédalo como "una estrella de tipo solar y de alto
interés biológico"; la estrella de Barnard, un destino atractivo por la
evidencia de su sistema planetario, aunque demasiado caliente para albergar
vida; Lalande 21185, a ocho años luz de camino, rodeada por una masa que sugiere
un sistema planetario; Wolf 359, a siete y medio años luz de distancia,
estrella que lanza "llamaradas frecuentes", según el informe, y
otros objetivos más distantes pero no menos atractivos, como Tau Ceti y
Epsilon Eridani. ¿Con quién
nos encontraremos? La llegada de la primera sonda terrestre a
cualquiera de estos sistemas solares representaría el "momento de la
verdad" para algunos contactados y sus "hermanos del espacio",
ya que alegan proceder de algunos de estos sistemas (Alfa Centauro y Sirio,
como se dijo anteriormente, ocupan sitios predominantes en las crónicas
contactistas). Pero, ¿con quién nos encontraremos en estos sitios tan
lejanos? Cualquier planeta cuyas condiciones atmosféricas sean
medianamente parecidas a las de nuestra Tierra casi seguramente estaría
habitado por humanoides caricaturescos en vez de alienígenas a lo Michael
Rennie o hermanos del espacio de rubia cabellera: los planetas con un campo
gravitacional menor al nuestro producirían seres altos y esbeltos con aparatos
respiratorios muy desarrollados. Para dichos seres, la gravedad de nuestro
mundo sería intolerable y realizarían sus exploraciones a distancia. Otro
mundo hipotético parecido al nuestro, pero con una gravedad tremenda,
produciría seres achaparrados de gran fuerza física, cubiertos por piel muy
gruesa o hasta escamosa – seres grotescos que estarían encantados con la
gravitación terrestre, y las crónicas ovni están repletas de encuentros
cercanos con seres que en cierto modo coinciden con esta descripción. También hay diferencias muy sutiles que nos separarían de
estas criaturas, como el hecho de que nuestra vista está
"sintonizada" a la frecuencia de 5.000 angstroms de nuestro propio
sol. Cualquier extraterrestre que venga a visitarnos de un mundo que gira en
torno a un sol con mayor luz ultravioleta estaría casi ciego en nuestro
mundo, tal vez dando lugar a relatos sobre ovninautas o seres cuyos ojos
poseen luz propia. Para ellos, la Tierra sería un mundo sumido en las
tinieblas. Sucedería lo contrario con los habitantes de un mundo cuya
estrella ocupa un lugar más elevado en la banda infrarroja: quedarían cegados
por la luz de nuestro sol hasta el anochecer, cuando sus destrezas visuales
les permitirían leer la señal infrarroja de cada ser viviente en nuestro
planeta. Nuestras tradiciones afirman que los seres sobrenaturales malignos
son criaturas de la noche. ¿Se tratará, a caso, de una referencia
involuntaria a seres oriundos de un planeta o dimensión del espectro
infrarrojo? Otros expertos han afirmado que los conceptos de
"cielo" e "infierno" se ajustan perfectamente a los
extremos opuestos del espectro electromagnético. ¿Y cuál es la probabilidad de que encontraremos vida de
cualquier clase? La consideración más importante para encontrar planetas, en
primer lugar, consiste en estudiar las estrellas que ocupan el nivel inferior
de la clasificación espectral – las estrellas denominadas F, G y K en las
cartas astronómicas. Sirio, por ejemplo, es una estrella tipo A, y su
"compañera oscura" es una enana blanca. Las posibilidades de hallar
planetas en estos sistemas es más bien remota. Alfa del Centauro
"a" es la gemela de nuestro sol, pero tiene la desventaja de
pertenecer a un sistema "trinario" de estrellas. Será necesario
confirmar estas teorías en directo por medio de sondas espaciales. ¿Y si vienen
ellos primero? Aparte de los escurridizos ovnis que tanto nos han
dado que hacer desde 1947, siempre existe la posibilidad de que una
civilización extraterrestre se decida a enviar una sonda propia a nuestro
sistema solar – posibilidad que ha sido explorada ampliamente en libros y
películas de ciencia-ficción. Si un artefacto de las proporciones del
"Dédalo" llegara a nuestro vecindario, sería plenamente visible a
nuestros telescopios. Pero, ¿qué tal si se tratara de un objeto mucho más
pequeño y sofisticado? En abril de 1995, el distinguido astrónomo australiano
Duncan Steel publicó un informe en el cuaderno "The Observatory"
donde comentaba la posibilidad de que una sonda genuinamente extraterrestre
haya traspasado los linderos de nuestro sistema solar. Steele es un experto
en la detección de objetos pequeños en la órbita terrestre, y ha participado
en varios comités que alertaron a la NASA sobre el peligro que representan
estos para la navegación espacial. Según Steele, el telescopio reflector de Kitt Peak
(Arizona, EUA) detectó un objeto orbitando nuestro sol en diciembre de 1991.
El objeto fue clasificado como VG 1991 y descrito como una estructura de 10
metros de largo que presentaba variaciones rápidas en su brillantez,
significando que tenía "secciones de reflectividad distintiva". VG
1991 pasó a trescientas mil millas de la Tierra, y según los cálculos del
astrónomo, parece haber hecho lo mismo en 1975 y a fines de 1950, descartando
así la posibilidad de que pueda tratarse de un objeto lanzado desde nuestro
mundo. El profesor Steele explica que VG 1991 no puede ser un
asteroide dada sus fluctuaciones de brillantez, y que la órbita del objeto
sería inestable dada su proximidad a la órbita terrestre, por lo que se
entiende que el objeto adquirió dicha órbita recientemente en vez de hace
miles de años. Al final del proyecto "Apolo" en los años '70,
cuando la exploración del espacio todavía llenaba de asombro al público en
general, conceptos como el proyecto Dédalo contribuían a la sensación de
maravilla que resulta tan importante para la exploración espacial. Veinte
años después, con el presupuesto de la NASA visiblemente mermado y escaso
apoyo oficial hacia iniciativas relativamente modestas, como la estación
espacial Alfa, las imágenes del espacio profundo recogidas por el telescopio
Hubble han contribuido al renacimiento del interés en las estrellas y la
manera de alcanzarlas algún día, cuando nos hayamos convertido en una de las
civilizaciones estelares en las que los adeptos de la HET depositan sus
esperanzas. A 10 años del "Ovni
de las Lomas" Ana Luisa Cid México – México En el mes de septiembre de 1997, el programa de televisión
"Tercer Milenio" difundió un video que causó sensación, ya que
presentaba un ovni de grandes dimensiones sobrevolando en una zona urbana de
la Ciudad de México. Este material sería conocido después como el "Ovni de
las Lomas", porque ubicaban su grabación en la colonia Lomas del
Chamizal, en la delegación Cuajimalpa. El video es de autor anónimo y fue entregado en Televisa
San Ángel, donde estaban las oficinas del citado programa, en un sobre que
contenía un casete VHS y una carta. Al día siguiente de su recepción televisaron un fragmento
del mismo y 48 horas después se presentó en su totalidad. A pesar de que muchos pensábamos que las imágenes podían
ser reales, resultaba inevitable preguntarse: ¿Por qué no había reportes del avistamiento en agosto? ¿Por qué los testigos surgieron un mes después y posterior
a su transmisión en "Tercer Milenio"? Estas y otras interrogantes quedaban sin respuesta,
generando todo tipo de opiniones, incluso en el extranjero. Pero más allá de las especulaciones están las pesquisas
que se realizaron en el lugar de los hechos y precisamente para conocer más
de ellas entrevisté a dos investigadores mexicanos: Carlos Guzmán
(representante de MUFON en México) y Pedro Ramírez (ex colaborador de Jaime
Maussan). Entrevista con Carlos
Guzmán Rojas Representante
de MUFON en México y director de CIFEEEAC. Carlos ¿qué investigaciones
realizaste del ovni de las Lomas? La
investigación que hice se llevó a cabo en el lugar. Fui 5 ó 6 veces, a pie y
en auto, y nunca encontré testigos. Hasta en una ocasión me introduje al
edificio con el pretexto que iba a entregar un currículum en la empresa
Tupperware. En otro
recorrido me acompaño el psicólogo Julián García, tú lo conoces también,
porque él estaba interesado en el caso. Con él localizamos a la niña que
presentaban como testigo, a Cassandra, y platicamos con ella. Desafortunadamente
después dijeron, en ciertos medios, que "un tal Carlos fue con un
esotérico", hazme favor, sólo querían desvirtuar mi trabajo, pero bueno,
eso ya no tiene importancia. ¿Qué les dijo Cassandra? Lo mismo que a todos, que ella había visto
al ovni, pero cabe destacar que esto fue después de que pasaron el video por
la televisión, es decir, pudo haber influencia y quizás hasta la aconsejaron. Otra opción es que Cassandra no estuviera mintiendo y
efectivamente observó algo en el cielo, pero no precisamente el
"ovni" de las Lomas, ya que se comprobó que éste es falso, es una
animación por computadora. ¿Cómo se comprobó? Por el estudio tan completo que realizó Jeff Sainio, el
reconocido analista de MUFON (The Mutual UFO Network). Esta información está publicada en un boletín, donde se
demuestra que hubo superposición de imágenes. Primero se tomó el paisaje y
después se insertó la animación del objeto. Un detalle muy significativo es que la fecha se mueve y va
subiendo en la misma proporción que lo hace el "ovni", como si éste
fuera jalando al fechador, situación que no es normal en videos reales. Hay más hallazgos, por ejemplo el perfil de las ventanas,
me refiero a la claridad, hay un desenfoque entre las ventanas de arriba y
las de abajo del edificio. Pero la mayor sorpresa la tuve al año siguiente, porque
encontré un comercial de la Mercedes Benz exactamente con el mismo concepto
publicitario: un ovni pasando por detrás de unos edificios. Haciendo la
indagación de qué empresa realizó el comercial, resulta que es una agencia de
publicidad que está en esa zona. Por último, en la misma fecha que señala el video, en un
edifico cercano, estaban impermeabilizando el techo aproximadamente 30
trabajadores y ninguno vio al "ovni". Y así podemos decir más
cosas, pero la prueba contundente para mí, son los análisis de Jeff Sainio,
que es el mejor analista de videos a nivel internacional. ¿Esta información
está publicada en el libro que escribiste en co-autoría con Víctor Quezada? Una parte, aunque no le dieron el sentido que yo quería. Y
bueno, finalmente ya no tenía caso seguir investigando lo que era un fraude
comprobado. Gracias Carlos, tus
aportes siempre son interesantes… Fragmento
de la entrevista con Pedro Ramírez Alcántara Promotor artístico e investigador independiente del
fenómeno ovni. Pedro ¿tú fuiste
parte del equipo que investigó el ovni de las Lomas? Así es, incluso fui la primera persona en
conocer el video. Lo recibí en un casete VHS, dentro de un sobre y con una
carta (Esto fue el viernes 26 de septiembre de 1997, cuando era colaborador
de Jaime Maussan). ¿Qué decía la carta? Para empezar te diré que estaba mal
redactada y con evidentes faltas de ortografía. Decía que habían visto un
objeto bamboleándose entre unos edificios y que tomaron video, usando sin
permiso, la cámara de su jefe. Que estaban comiendo (en su lugar de trabajo)
cuando tuvieron el avistamiento, pero no ponían la dirección. ¿La misiva estaba firmada por una persona de nombre José
Valles? Sí, la firmaba un tal José Valles y solicitaba anonimato.
Después supimos que era un seudónimo. ¿Qué hiciste después de ver el video? Avisarle a Jaime Maussan, que estaba en una
oficina contigua. Entonces todos se reunieron alrededor del televisor y ya te
imaginarás los comentarios. Inmediatamente después se presentó el video en
televisión, al día siguiente, desde Ciudad Juárez, Chihuahua. ¿El sábado 27 de septiembre? Así es, el programa "Tercer Milenio",
en ese entonces, pasaba los sábados y los domingos. El sábado 27 se transmitió un fragmento del
video, como un avance de lo que se vería el domingo, y ya desde ese día se
presentó como la "súper evidencia", "la mejor
evidencia ovni grabada en México"… y creo que eso fue un error, ya
que no se debe dar por bueno un material sin investigarlo, con decirte que ni
siquiera sabíamos dónde se había grabado. ¿Cómo obtuvieron el dato de la ubicación? En el programa del domingo (28 de septiembre
de 1997) Jaime dijo que si alguien sabía más del video, así como la ubicación
de los edificios, se pusieran en contacto con "Tercer Milenio".
Y al día siguiente es cuando una persona habló para decir que la zona era
Lomas del Chamizal (edificios Royal Reforma). Entonces, ese mismo
lunes, se fueron al lugar Jaime Maussan y Daniel Muñoz. ¿Es cuando encontraron a Cassandra
López quien aseguró ser testigo del avistamiento? Sí. Aunque yo creo que Cassandra vio el
video en la televisión y de ahí sacó su testimonio. ¿Tú que investigación realizaste? |